Y los dos pretendimos que vos eras el sol invicto.
Pretendí ser tuya y que vos eras mío,
Jugamos con caricias sin distancia, con besos sin lejanía, con palabras sin ausencias…
Pretendí ser la luna durante mil noches
Y acurrucarme en tu espalda mientras prendías fogatas,
Ser una con vos en el refugio donde nos perdíamos las noches estrelladas.
Pretendí que te tenía y que vos me tenías a mí
Que teníamos noches, paisajes y una maleta llena de eternidades…
Pretendí ser la luna durante las noches de lluvia,
Y convertirme en tus gafas de sol,
En tu luz por la ruta,
El olor de tu cabello recién lavado,
Tus pasos en la niebla
Y me difuminé con la misma en nuestras propias fronteras….
Mentiría si digo que no te recuerdo, mentirías si me dijeras que vos lo haces,
(Porque los bosques aún me llaman)
(Porque el libro sigue apareciéndose en sueños)
(Porque los guerreros aún cantan)
Porque cuando quiero recordar, recuerdo.
Y cuando quiero pretender, pretendo.
Soy hija de la plata,
Soy la luna,
Soy la puta,
Soy la amada,
Soy ELLA
Soy EL
Soy Yo…
Etiquetas: Paola Klug Publicado por Paola Klug
¿Quién va allí?
Grosero, hambriento, místico, desnudo... ¡quién es aquél?
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey?
Pero ¿qué es el hombre en realidad?
¿Qué soy yo?
¿Qué eres tú?
Cuanto yo señale como mío,
Debes tú señalarlo como tuyo,
Porque si no pierdes el tiempo escuchando mis palabras.
Cuando el tiempo pasa vacío y la tierra no es mas que cieno y
podredumbre,
no me puedo para a llorar.
Los gemidos y las plegarias adobadas con polvo para los inválidos;
y la conformidad para los parientes lejanos.
Yo no me someto.
Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero como de da la gana.
¿Por qué he de rezar?
¿Por qué he de inclinarme y suplicar?
Después de escudriñar en los estratos,
después de consultar a los sabios,
de analizar y precisar
y de calcular atentamente,
he visto que lo mejor de mi ser está agarrado de mis huesos.
Soy fuerte y sano.
Por mi fluyen sin cesar todas las cosas del universo.
Todo se ha escrito para mi.
y yo tengo que descifrar el significado oculto de las escrituras.
Soy inmortal.
Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un
carpintero,
y que no desapareceré como el círculo de fuego que traza un niño en la
noche con un carbón encendido.
Soy sagrado.
Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.
Las leyes elementales no piden perdón.
(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los
cuales se levanta mi casa.)
Así como soy existo. ¡Miradme!
Esto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el mas grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré...
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tu llamas disolución
por que conozco la amplitud del tiempo.
estracto de "Canto a mi mismo" de Walt Whitman
Etiquetas: Walt Whitman Publicado por Paola Klug
Yo soy la hierofántida de la Melancolíacustodio en sus altares grandes vasos votivos
mi voz grave, ennoblece, serena, los motivos
piadosos de los salmos que canto cada día.
En los divinos tiempos que Grecia florecía
yo los fuegos sagrados mantuve siempre vivos
y ya sola en el templo con mis dioses esquivos
de un tajo abrí mis venas...En mi larga agonía
de las turbas cristianas yo escuchaba las voces
fui la última pagana que murió con sus dioses!
Hoy mi alma rediviva presiente que como antes
al templo que custodia llega la turba ansiosa...
Volveré a abrir mis venas, y a los pies de la diosa
las gotas de mi sangre serán como diamantes.
Salvadora O. de Botana
Mayo 3/1918 (manuscrito)
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Etiquetas: anarquismo , Salvadora Medina Onrubia Publicado por Paola Klug
Stevenson fue un niño de
salud débil, era un pequeño muy enfermizo. Sus padres se vieron en la necesidad
de contratar una nana para que lo cuidara durante todo el día, “Cummy” era el
nombre de esta niñera que fue la culpable de arraigar en la mente de aquel niño
un sin fin de historias, algunas fantásticas, algunas oscuras, y otras más
repletas de imaginación. Con todos los
recuerdos de su niñez y su niñera por supuesto Stevenson escribió una obra para
niños, que aun en la actualidad es aun una lectura “obligatoria” para los niños
en algunos países europeos. El libro “Jardín de Versos para Niños” contiene 65
poemas infantiles y en español la última re edición ha sido publicada por la editorial Hiperiòn en
el año 2001 e ilustrado con las creaciones fantásticas de Jessie Willcox Smith,
quien fue una de las mejores ilustradoras de cuentos infantiles en el mundo
editorial. Este libro es un clásico infantil pues muestra una cara distinta de
Stevenson, la de un niño enfermo y postrado en la cama al que nada le impide
tener una capacidad imaginativa que ya quisieran muchos adultos. Un niño capaz
de crear mundos a pesar de su debilidad.
El farolero es sin duda
uno de mis favoritos pues el pequeño Stevenson no quería ver el mar, ser
bombero, ser conductor, ni ser un rico y acaudalado banquero, él quería ser
farolero y regalarle luz a esas noches oscuras que seguramente vivió tanto tiempo
del otro lado de la ventana… Etiquetas: Poemas Infantiles , Robert Louis Stevenson Publicado por Paola Klug
Estás sentada sobre el alto taburete de coral
Delante de tu espejo siempre en su cuarto creciente
Dos dedos sobre el ala de agua del peine
Y al mismo tiempo
Regresas de un viaje te quedas la última en la gruta
Resumante de relámpagos
No me reconoces
Estás tendida en el lecho te despiertas o te duermes
Te despiertas donde te dormistes
o en cualquier otra parte
Estás desnuda todavía rebota la bala de saúco
Mil balas de saúco murmuran sobre ti
Tan ligeras que en cada instante tú las ignoras
Tu aliento tu sangre salvados de la loca juglaría del aire
Atraviesas la calle los coches que sobre ti se lanzan no son
más que sombras
Y la misma
Niña
Presa en un fuelle de lentejuelas
Saltas a la comba
Bastante tiempo para que aparezca en lo alto de la escalera invisible
La única mariposa verde que frecuenta las cimas de Asia
Acaricio todo lo que fue tuyo
En todo lo que debe serlo aún
Oigo silbar melodiosamente
Tus brazos innumerables
Serpiente única en todos los árboles
Tus brazos en cuyo centro gira el cristal de la rosa de los vientos
Mi fuente viva de Sivas
Etiquetas: Andre Breton Publicado por Paola Klug
La que murió de su vestido azul está cantando.
Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.
Adentro de su canción hay un vestido azul, hay
un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado
con los ecos de los latidos de su corazón
muerto.
Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
Etiquetas: Alejandra Pizarnik Publicado por Paola Klug
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17:06
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En soledad piedras y sotos.
No ve el árbol los otros árboles.
Cada uno está solo.
Lleno estaba el mundo de amigos
cuando aún mi cielo era hermoso.
Al caer ahora la niebla
los ha borrado a todos.
¡Qué extraño es vagar en la niebla!
Ningún hombre conoce al otro.
Vida y soledad se confunden.
Cada uno está solo.
Versión de Andrés Holguín
Etiquetas: Herman Hesse Publicado por Paola Klug
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17:03
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o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
Sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.
Pablo Neruda
Etiquetas: Pablo Neruda Publicado por Paola Klug
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16:52
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¿No es nuestro amor al prójimo un impulso a adquirir una nueva propiedad? ¿No sucede lo mismo con nuestro amor al conocimiento, a la verdad y, por lo general, con todo impulso hacia nuevas realidades? Cansados poco a poco de lo antiguo, de lo que poseemos con seguridad, extendemos las manos para recibir lo nuevo; ni siquiera el paisaje más hermoso en el que acabamos de pasar tres meses está completamente seguro de nuestro amor, pues un horizonte más lejano excita nuestras ansias. Es que generalmente despreciamos el bien poseído por el hecho mismo de la posesión. Nuestra autosatisfacción trata de ser tan intensa que continuamente está convirtiendo cualquier cosa nueva en parte de nosotros mismos –y en esto consiste la posesión–. Estar harto de una posesión equivale a estar harto de uno mismo (se puede sufrir también por estar demasiado lleno; es el deseo de rechazar, de compartir, que puede encubrirse con el nombre honorable de “amor”). Cuando vemos sufrir a alguien, comprendemos gustosamente que se nos ofrece la oportunidad de apoderarnos de él; es lo que hace, por ejemplo, él hombre caritativo y compasivo, que también llama “amor” al deseo de una nueva posesión, encontrando placer en ello tanto como con la llamada a una nueva conquista. Pero donde se revela más claramente que el amor constituye un impulso que incita a apropiarnos de un bien es en el amor sexual; el amante quiere poseer en exclusiva a la persona que desea, quiere ejercer un poder exclusivo tanto sobre su alma como sobre su cuerpo, quiere ser amado por esa persona con exclusión de cualquier otra, permanecer en ese alma y dominarla como si esto fuera para dicha persona su más supremo y deseable bien.
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Etiquetas: Nietzsche Publicado por Paola Klug
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16:49
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La gente cambia y sonríe
Pero el sufrimiento permanece.
El tiempo destructor es el tiempo preservador,
Como el río con su carga de negros muertos,
Gallineros y reses muertas,
La manzana amarga y el mordisco en la manzana.
Y el peñasco escarpado en las aguas sin calma,
Las olas que lo cubren, la niebla que lo oculta,
En un día sereno es nada más que un monumento,
En tiempo navegable es siempre una señal
Para fijar el rumbo.
Pero en la estación sombría
O bajo la repentina furia del mar
Es lo que siempre ha sido.
T. S. Eliot, "The Dry Salvages" (Segundo cuarteto, fragmento)
Versión castellana de José Emilio Pacheco
(Fuente: Letras libres, Octubre 2011)
Etiquetas: T. S. Eliot Publicado por Paola Klug
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16:46
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en el peregrinaje lento de las horas
que resbalan coloreándose hacia el alba
ella
exterminada y recobrada
por batallones en su misma mano
faz que se dobla en el arco
haciéndose durar
plenitud quebranto inclinación
centro donde el esplendor se esparce
o se concentra con el instante a la deriva
con los fetiches
con los proscritos de las calles
con las mujeres que llaman con susurros
con los que esperan que lo oscuro amanezca
para que su techo sea un techo dorado
ella con lunas negras
pareja y cada uno de los oponentes
sobre el hallazgo y el trance
al fondo de su secreto brilla
alberga alas que la ascienden
ojos que develan sus brumas
la noche es su aurora
sacude en el pasmado al desertor
teje un manto de espanto en torno
de aquellos que niegan la justicia
Etiquetas: Homero Aridjis Publicado por Paola Klug
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16:44
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Etiquetas: William Buttler Yeats Publicado por Paola Klug
Etiquetas: Walt Whitman Publicado por Paola Klug
en
22:00
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Etiquetas: Jim Morrison Publicado por Paola Klug
en
21:57
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Etiquetas: Mario Santiago Papasquiaro Publicado por Paola Klug
saltaré de repente al vacío
sin conocer el estado de putrefacción de mi carne
ni cómo los gusanos socavan mis ojos
sin tregua ni descanso pienso en la muerte
Eso quiere decir que mi hora está próxima...
Etiquetas: Morte , Nazim Hikmet Publicado por Paola Klug
en
4:37
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Necesito detener toda lasitud
Hace tiempo que me espino con raíces y pantanos.
Mi sacrificio requiere de espuma,
Violáceas lunas en tránsito por donde aprendieron a callar mis pasos.
Me superan los bosques y sus viejas cofradías
Los seres de estirpe vacua,
Las confesiones que al viento alumbran
Cuando se posan tus memorias en mis manos.
Me devastan los tiempos líquidos
Los fragmentos que se hicieron colecciones de un astro pútrido.
Los lamentos estelares e inconclusos donde me fundo blancamente.
Sólo así Y sólo así navego entre los baladros que te incendian de luz y sombra…
Etiquetas: Yelenia Cuervo Publicado por Paola Klug
en
4:33
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Un mundo sin
pétalos esparcidos
ni nubes que tapen
la luna me privará
de mi melancolía.
Escrito por Saigyô allá por el siglo XII.
Etiquetas: Poemas Zen Publicado por Paola Klug
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4:28
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